Qué pasó y cuáles fueron las claves
Deportes Tropiezo y preocupación en La Boca: el empate 1-1 complica el camino continental del Xeneize Una noche gris en la Bombonera dejó a Boca Juniors sin margen de error en la Copa tras repartir puntos en casa, quedando relegado en la tabla y obligado a buscar la hazaña como visitante. Por Gabriela Cárdenas El panorama internacional para Boca Juniors quedó envuelto en incertidumbre luego de una magra igualdad 1-1 en el estadio Alberto J. Armando. Frente a más de cincuenta mil espectadores que esperaban una victoria clarificadora en la fase de grupos, el elenco auriazul careció de lucidez y profundidad, cediendo dos puntos trascendentales que ponen en serio riesgo su presencia en los octavos de final. Pese a registrar índices de posesión superiores al 65% durante gran parte del encuentro, la tenencia del elenco local resultó inofensiva y predecible. La visita supo replegarse con orden, taponar los carriles interiores y golpear en el momento justo: a los 35 minutos de la etapa inicial, una réplica veloz tras un desacople defensivo del Xeneize terminó con el balón en el fondo del arco para enmudecer a las tribunas. Reacción insuficiente y falta de contundencia En el inicio del complemento, Boca encontró una cuota de alivio mediante un cabezazo letal a la salida de una pelota parada.
Qué pasó y cuáles fueron las claves La paridad encendió la ilusión de una remontada, pero el impulso fue efímero. A medida que corrían los minutos, la desesperación fue ganando terreno y el equipo apeló a envíos aéreos sin claridad táctica, chocando una y otra vez contra la férrea estructura del rival. Las variantes ensayadas desde el banco no aportaron el desequilibrio esperado. Salvo algunos arrestos individuales por los costados, el trámite concluyó sin ocasiones netas para torcer el resultado, desatando la reprobación del público al término de los noventa minutos reglamentarios. El escenario matemático de cara a la última fecha Con este resultado, Boca se ubica en el tercer escalón de la zona con siete unidades, perdiendo el control de su propio destino deportivo. Para acceder a la siguiente instancia, el conjunto boquense estará obligado a imponerse en condición de visitante en la jornada decisiva y depender de que los marcadores ajenos jueguen a su favor. El cuerpo técnico y el plantel deberán asimilar rápidamente el golpe, ajustar el funcionamiento colectivo y recuperar la templanza necesaria para afrontar un desafío bisagra que definirá el futuro del semestre futbolístico.
