Un violento evento climático originado por la formación de un ciclón extratropical sobre el sudeste bonaerense azotó con inusitada furia a la ciudad de Mar del Plata y a diversas localidades de la Costa Atlántica. Con vientos persistentes del sector sur y ráfagas que alcanzaron los 120 kilómetros por hora en la zona de Punta Mogotes y el Faro, el temporal dejó un saldo de calles anegadas, centenares de árboles derribados y severas afectaciones a la infraestructura urbana.

Las cuadrillas municipales y los equipos de Defensa Civil debieron desplegar operativos de emergencia ininterrumpidos para despejar arterias céntricas y barriales bloqueadas por ramas, postes de tendido eléctrico y restos de mampostería. El intenso oleaje, que superó los cuatro metros de altura, forzó a las autoridades de Prefectura Naval Argentina a disponer el cierre preventivo del puerto marplatense para todo tipo de embarcaciones.

Asistencia social y evacuaciones preventivas

Más de cincuenta familias debieron recibir contención y asistencia directa por parte de la Secretaría de Desarrollo Social tras sufrir voladuras de techos y filtraciones estructurales en sus viviendas, especialmente en los barrios periféricos de la ciudad. Diversos centros comunitarios y polideportivos fueron acondicionados como centros de evacuación temporal para albergar a los vecinos más comprometidos por las inclemencias.

Desde el Comité de Emergencias local se reiteró el pedido a la comunidad de abstenerse de circular por la vía pública mientras persistan las condiciones severas, a fin de evitar accidentes causados por desprendimientos de carteles o cables de media tensión caídos sobre la calzada.

Cortes de suministro eléctrico y servicios resentidos

El impacto del viento causó averías significativas en la red de distribución eléctrica, dejando a múltiples sectores urbanos y suburbanos sin suministro de energía durante varias horas. Las distribuidoras locales informaron que sus equipos técnicos trabajan en la restitución paulatina de los alimentadores primarios, priorizando la reconexión de centros de salud y servicios esenciales.

El transporte público de pasajeros también registró demoras y desvíos obligados debido a los anegamientos temporarios y la presencia de obstáculos en las principales avenidas costeras y de acceso a los barrios del sur.

Evolución del pronóstico y mejoras graduales

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantuvo vigente el alerta naranja para la costa bonaerense, advirtiendo que las condiciones de inestabilidad, precipitaciones intermitentes y vientos intensos continuarán durante las próximas horas, tendiendo a perder intensidad de manera progresiva hacia la jornada del martes.

Especialistas en meteorología señalaron que la profundidad de este sistema de baja presión continental responde a patrones estacionales de transición térmica marítima, recomendando mantener las precauciones necesarias hasta tanto se decrete el cese definitivo de las alertas oficiales.