La matriz del fútbol internacional sancionó con dureza los tumultos ocurridos al término del encuentro definitorio en Nueva Jersey, inhabilitando al volante albiceleste por casi todo el proceso clasificatorio y aplicando fuertes multas y clausuras a la federación nacional.
Un verdadero terremoto institucional sacudió las estructuras de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) tras conocerse la resolución de la Comisión Disciplinaria de la FIFA. En un extenso dictamen emitido desde su sede en Zúrich, el órgano rector del fútbol mundial aplicó una sanción de magnitud inédita contra el seleccionado nacional y en particular contra el mediocampista Leandro Paredes, a raíz de los disturbios y altercados producidos en el campo de juego y en el túnel de vestuarios tras el silbatazo final de la Copa del Mundo 2026 disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
El expediente elaborado por los veedores disciplinarios, que incluye peritajes de video de alta definición y testimonios de las autoridades del operativo de seguridad, determinó que el jugador argentino incurrió en conductas antideportivas graves y agresiones verbales y físicas reiteradas. En consecuencia, el tribunal resolvió suspender a Paredes por un total de 15 partidos oficiales organizados por la FIFA, lo que prácticamente lo deja al margen de toda la eliminatoria sudamericana, además de imponerle una multa personal de 150.000 francos suizos.
Penas económicas y restricciones de público para la Selección
El castigo no se agotó en la figura del volante central. La FIFA declaró a la AFA como responsable solidaria por el accionar de su delegación, determinando que los próximos tres partidos oficiales de la Selección Argentina en condición de local deberán disputarse a puertas cerradas, o con un aforo restringido al 20% en caso de habilitación parcial. A esto se añade una sanción pecuniaria directa de 500.000 francos suizos, monto que será deducido de las liquidaciones de premios del certamen.
La severidad del fallo generó una inmediata reacción de la cúpula dirigencial encabezada por Claudio Tapia. En un comunicado institucional, la AFA expresó su categórico repudio ante lo que considera una penalización "absolutamente desproporcionada y carente de equidad", anticipando que recurrirá de inmediato ante el Comité de Apelaciones de la FIFA y, de ser necesario, elevará el caso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) en Lausana.
La estrategia legal de la defensa argentina
El cuerpo de abogados que representará a la AFA y al futbolista concentrará sus argumentos en las notorias fallas organizativas de la seguridad privada local durante el desalojo del terreno de juego. La defensa buscará acreditar que las reacciones de los futbolistas argentinos se dieron en un contexto de hostilidad desmedida y provocaciones no controladas por las autoridades de la sede estadounidense, alegando legítima defensa y exceso en la tipificación de las faltas.
Mientras tanto, en el cuerpo técnico dirigido por Lionel Scaloni se analiza con preocupación el impacto deportivo del fallo. La ausencia prolongada de un referente clave del mediocampo y la imposibilidad de contar con el aliento pleno del público en los primeros cotejos clasificatorios suponen un escollo de máxima exigencia para el inicio del nuevo ciclo rumbo a 2030.
