En una resolución largamente reclamada por los prestadores de salud y las cámaras industriales, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) flexibilizó el acceso a divisas extranjeras para la adquisición de insumos estratégicos. La medida reduce de 60 a 30 días corridos el plazo para cursar pagos al exterior a través del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), focalizándose prioritariamente en aparatología médica, reactivos de diagnóstico y componentes farmacéuticos de alta sensibilidad.

La modificación apunta a desarticular las severas trabas que afectaban a sanatorios, clínicas y hospitales en todo el país. Durante los últimos meses, el esquema previo de cuotas diferidas había generado demoras en la entrega de materiales descartables complejos y repuestos para equipos de diagnóstico por imágenes, provocando reprogramaciones de intervenciones quirúrgicas y dificultades operativas en centros de salud.

Oxígeno para la provisión sanitaria y la industria técnica

Entidades como la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Cámara de Importadores (CIRA) valoraron positivamente la decisión como un paso indispensable para normalizar los despachos varados en recintos aduaneros y restablecer las líneas de crédito comercial con proveedores internacionales. Estos últimos habían restringido sus envíos hacia plazas locales ante la incertidumbre en los calendarios de liquidación.

Con el nuevo cronograma a 30 días, los importadores de posiciones arancelarias prioritarias podrán regularizar sus operaciones con mayor previsibilidad, garantizando el flujo de piezas e insumos que representan cerca del 18% del total de compras externas del país y cuya demanda resulta inelástica para el funcionamiento de la salud pública y privada.

Impacto en el balance de divisas y estabilidad cambiaria

Desde el Ministerio de Economía destacaron que la medida se implementa de forma calibrada para evitar tensiones sobre las reservas internacionales netas del Central. La mayor demanda puntual de dólares que implicará el adelantamiento de pagos será compensada por el sostenido ritmo de liquidación del complejo agroexportador y los ingresos derivados de colocaciones corporativas en el mercado de capitales.

Si bien los actores privados celebraron el alivio operativo inmediato, reiteraron la importancia de avanzar progresivamente hacia un esquema cambiario plenamente normalizado y libre de autorizaciones discrecionales, permitiendo a las empresas proyectar inversiones y compromisos a largo plazo sin riesgos regulatorios imprevistos.