El Banco Central de la República Argentina (BCRA) protagonizó una rueda histórica en el Mercado Único y Libre de Cambios al absorber un saldo neto positivo de 532 millones de dólares. La cifra representó el volumen diario más alto adquirido por la entidad monetaria en lo que va del mandato presidencial de Javier Milei, reflejando un marcado repunte en el flujo de liquidaciones del comercio exterior.
Un balance anual en terreno marcadamente favorable
Con este nuevo saldo a favor, la autoridad monetaria alcanzó un acumulado de 12.280 millones de dólares incorporados a sus arcas en las 126 rondas cambiarias contabilizadas durante el año en curso. La constante adquisición de divisas responde tanto al dinamismo de las exportaciones agroindustriales y energéticas como a un estricto control de la liquidez monetaria en pesos.
Fuentes del mercado señalaron que la magnitud de la compra sorprendió gratamente a los operadores financieros, consolidando la tendencia de recomposición de las reservas internacionales netas, uno de los pilares del programa económico oficial.
Comportamiento de las cotizaciones y calma cambiaria
En simultáneo con la masiva intervención oficial, las cotizaciones alternativas y los dólares financieros mantuvieron una tónica de estabilidad. El tipo de cambio libre retrocedió hasta ubicarse en torno a los $1.495 por unidad, exhibiendo una baja marginal del 0,3% en el transcurso del mes y acortando la brecha con el tipo de cambio oficial.
Especialistas del sector destacan que la combinación de disciplina fiscal, contracción monetaria y sostenida absorción de dólares brinda previsibilidad a las variables macroeconómicas, alejando presiones devaluatorias de corto plazo y fortaleciendo el balance del ente rector.
Perspectivas para el segundo semestre
Hacia adelante, el equipo económico del Palacio de Hacienda y el directorio del Central enfrentarán el desafío de sostener el ritmo de compras frente a la estacionalidad habitual de las importaciones energéticas y los compromisos de deuda externa. No obstante, el colchón acumulado durante la primera mitad del año proporciona un margen de maniobra significativo para encarar las próximas etapas de normalización cambiaria.