El Tano Juan Fazzini: "El árbol genealógico del fútbol es Di Stéfano, Cruyff y Guardiola; abuelo, hijo y nieto"
A los 85 años, el periodista habla de pasado, presente y futuro en una charla sin desperdicio. Asegura que "Fangio es..."
El Tano analiza la historia táctica del fútbol y las leyendas que forjaron este deporte.
Datos Clave
Para Juan "El Tano" Fazzini, la vida es una pista de carreras y una cancha de fútbol entrelazadas en un abrazo eterno. A sus 85 años, este prócer del periodismo deportivo argentino no ha perdido ni un ápice de su agudeza ni de su pasión. Con una memoria prodigiosa que almacena más de seis décadas de coberturas, anécdotas y reflexiones, El Tano nos recibe para una charla donde el pasado, el presente y el futuro se confunden en una misma narrativa. "El fútbol y los fierros son mi vida", dice, mientras una sonrisa nostálgica asoma en su rostro. Su voz, inconfundible para varias generaciones de oyentes y televidentes, resuena con la misma fuerza que en sus mejores épocas, recordándonos por qué es una leyenda viva de la profesión.
El árbol genealógico del fútbol
"Si querés entender la evolución del fútbol, tenés que mirar su árbol genealógico", explica Fazzini, adentrándose en su teoría predilecta. "Para mí, la cosa es muy simple: el árbol genealógico del fútbol es Alfredo Di Stéfano, Johan Cruyff y Pep Guardiola. Es el abuelo, el hijo y el nieto". Según El Tano, la historia táctica y estética del deporte rey no puede comprenderse sin estos tres nombres fundamentales. "Di Stéfano fue el primero en jugar en toda la cancha. Él no era solo un delantero, era el equipo entero. Cambió la forma de concebir el juego", asegura.
"Después vino Cruyff, que fue el continuador natural de esa idea. Johan agarró lo que hizo Alfredo y lo sistematizó con el 'Fútbol Total'. Le dio una estructura a la genialidad". Fazzini se apasiona al hablar del holandés volador, a quien considera una de las mentes más brillantes de la historia del deporte. "Y finalmente llegó Guardiola. Pep es el nieto, el heredero directo de esa filosofía. Lo que hace Guardiola hoy en día es llevar las ideas de Cruyff y de Di Stéfano a su máxima expresión, adaptándolas a la velocidad y la exigencia del fútbol moderno. Es un continuador de una estirpe gloriosa".
Fangio: El más grande de todos los tiempos
La charla, inevitablemente, deriva hacia el automovilismo, su otra gran pasión. Cuando se le pregunta por Juan Manuel Fangio, Fazzini no duda un segundo. "Fangio es, lisa y llanamente, el más grande de todos los tiempos. Y no te lo digo porque sea argentino, te lo digo porque los números y la historia lo respaldan", afirma categórico. "Lo que hizo el Chueco, ganar cinco campeonatos mundiales con cuatro marcas distintas en la década del 50, cuando correr era verdaderamente jugarse la vida cada domingo, es algo irrepetible. Fangio es al automovilismo lo que Maradona o Messi son al fútbol".
Para Fazzini, la figura de Fangio trasciende lo puramente deportivo. "Era un caballero de las pistas. Su inteligencia táctica era superior. Él sabía cuándo acelerar y cuándo cuidar el auto, algo que parece simple pero que en esa época era la diferencia entre la vida y la muerte". El Tano recuerda con emoción las veces que pudo entrevistarlo. "Estar frente a Fangio era estar frente a un prócer. Tenía una humildad que desarmaba, una forma de hablar pausada y reflexiva que contrastaba con la velocidad a la que vivía en los circuitos. Fue un honor haber podido compartir tiempo con él".
El periodismo deportivo de hoy
Pero Fazzini no vive solo de recuerdos; es un agudo observador del presente. "El periodismo deportivo de hoy ha cambiado mucho", reflexiona con una mezcla de resignación y esperanza. "Hoy se grita demasiado y se analiza poco. Hay mucha búsqueda del impacto inmediato, del título fácil en las redes sociales, y se está perdiendo la esencia de contar historias, de explicar el porqué de las cosas". Sin embargo, no todo es crítica en su visión. "También hay pibes que hacen las cosas muy bien, que estudian, que se preparan. El acceso a la información hoy es infinito, el desafío es saber qué hacer con tantos datos".
"Nuestra obligación como periodistas es ser un puente entre los protagonistas y la gente. No somos los dueños de la verdad, somos cronistas de la realidad."
- Juan Fazzini"Yo siempre les digo a los más jóvenes que no se olviden de que, al final del día, esto es un juego. Un juego apasionante, que mueve millones, pero un juego al fin", aconseja El Tano. Su mirada se detiene por un instante, buscando las palabras exactas. "A veces me da tristeza ver cómo se ha mercantilizado tanto todo. El romanticismo del potrero o de las viejas carreras de TC se ha perdido un poco entre tanto negocio y marketing".
Al preguntarle sobre su legado y cómo le gustaría ser recordado, Fazzini sonríe con humildad. "No me desvela eso. Yo solo traté de hacer mi trabajo con honestidad y pasión. Si alguien alguna vez escuchó una transmisión mía o leyó una nota y le sirvió para entender mejor un partido o una carrera, yo ya me doy por hecho".
La tarde cae y la entrevista llega a su fin, pero uno se queda con la sensación de que El Tano podría seguir hablando durante horas. Su vitalidad es asombrosa, su memoria un tesoro invaluable para la cultura deportiva argentina. Juan Fazzini es, como los ídolos que tanto admiró, una figura atemporal. Un verdadero maestro del periodismo que, a sus 85 años, sigue demostrando que la pasión no sabe de calendarios.