La selección argentina terminó el Mundial de Canotaje Maratón de Gualeguaychú con ocho podios: cuatro medallas de plata y cuatro de bronce. La cosecha combinó resultados de las competencias de élite y del paracanotaje y dejó al equipo en el quinto puesto del medallero por cantidad total de preseas.
El cierre más ajustado llegó en el K2 masculino sénior. Agustín Ratto y Juan Cáceres completaron la prueba en 1 hora, 58 minutos y 10,73 segundos. Los daneses Valdemar Jorgensen y Jonathan Hansen ganaron por apenas 1,75 segundos, una diferencia que dimensiona la paridad de la definición.
Cuatro platas en pruebas diferentes
Además del segundo puesto del K2, Diego Jorge obtuvo plata en KL1 masculino, Mariel Graziani fue subcampeona en KL3 femenino y Renzo Busti terminó segundo en la categoría Open. De ese modo, la mitad de los podios nacionales correspondió a posiciones de escolta.
La distribución también muestra que el balance no dependió de una sola modalidad. Hubo resultados destacados en embarcaciones de equipo y pruebas individuales, con presencia tanto en el programa sénior como en las categorías de paracanotaje.
Quiénes consiguieron los cuatro bronces
María Magdalena Garro fue tercera en el K1 femenino sénior de carrera corta. Su resultado ya había marcado uno de los momentos centrales del campeonato y se sumó a los podios de Nicolás Crosta en VL3 masculino, Andrea Bracamonte en KL1 femenino y Emilio Atamañuk en KL2 masculino.
La actuación de Garro puede repasarse en la cobertura sobre su bronce en la prueba corta del K1. Crosta y Bracamonte, por su parte, habían abierto la cuenta argentina en una jornada dedicada al paracanotaje.
Un Mundial con más de 700 palistas
El torneo reunió a más de 700 participantes de 40 países. Gualeguaychú fue sede de un campeonato que llevó las regatas al río y concentró actividad deportiva en su costanera, con acompañamiento del público durante las jornadas de competencia.
El balance oficial difundido por la Subsecretaría de Deportes de la Nación señaló además movimiento en alojamientos, gastronomía y servicios turísticos. Esa evaluación económica es institucional; el dato deportivo comprobable es la suma de ocho podios y el quinto lugar por cantidad de medallas.
La secuencia completa modifica la lectura previa al torneo. Antes del inicio, la atención estaba puesta en la magnitud de la convocatoria y en el hecho de que Sudamérica recibiera por primera vez un Mundial de la especialidad. La guía del recorrido y los participantes ofrece ese contexto de organización.
Con el campeonato terminado, el dato decisivo es la amplitud de la cosecha argentina: ocho medallas distribuidas entre siete pruebas individuales y una de equipo. El margen del K2 dejó además a la delegación a menos de dos segundos de sumar un título mundial en la última jornada.
