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El BID aprobó una garantía por USD 200 millones para dos proyectos de transmisión eléctrica

El respaldo a 25 años alcanzará a AMBA I y al corredor Puerto Madryn–Choele Choel–Bahía Blanca. La garantía busca reducir riesgos, pero no equivale a la inversión total de las obras.

Subestación eléctrica y líneas de alta tensión sobre una llanura al atardecer
Una subestación conecta líneas de alta tensión que atraviesan una zona de llanura.
JA

Por Editor de Economía y Datos

Economía

El Banco Interamericano de Desarrollo aprobó una garantía de inversión de USD 200 millones, con un plazo de 25 años, para respaldar dos proyectos de ampliación de la red eléctrica argentina. El instrumento alcanzará a AMBA I y al corredor Puerto Madryn–Choele Choel–Bahía Blanca, iniciativas destinadas a aumentar la capacidad de transporte y reforzar el Sistema Argentino de Interconexión.

La Secretaría de Energía informó la aprobación y señaló que el respaldo busca disminuir riesgos para inversores privados. Una garantía no representa por sí sola un desembolso por el costo completo de las obras: actúa como cobertura dentro de una estructura financiera que todavía requiere contratos, adjudicaciones y capital adicional.

Qué proyectos quedan comprendidos

AMBA I es la primera de dieciséis iniciativas previstas en el Plan Nacional de Ampliación del Transporte Eléctrico. Su incorporación a la garantía busca facilitar una obra destinada a ampliar la capacidad de abastecimiento del área metropolitana y reducir restricciones de la red.

El segundo corredor enlaza Puerto Madryn con Choele Choel y Bahía Blanca. Esa conexión puede fortalecer el intercambio entre la Patagonia y los centros de consumo, aunque sus efectos dependerán del diseño final, los plazos de ejecución y la capacidad que efectivamente se incorpore.

Una cobertura para atraer capital privado

El BID encuadró la operación como la primera garantía individual bajo una Línea de Crédito Condicional para Proyectos de Inversión. El mecanismo intenta mejorar la previsibilidad financiera y facilitar inversiones de largo plazo en activos que exigen montos elevados y recuperan capital durante décadas.

El Gobierno estima que los dos proyectos podrían beneficiar directamente a 16 millones de usuarios entre hogares y empresas. Esa cifra expresa el alcance previsto del programa, no una mejora ya materializada: la confiabilidad del servicio solo podrá medirse después de que las obras entren en operación.

Las cifras que deberán seguirse

El plan completo menciona más de USD 6.600 millones de inversión y 5.610 kilómetros de líneas de 500 kilovoltios. Son objetivos agregados para dieciséis iniciativas y no deben confundirse con el monto de la garantía aprobada ni con el presupuesto de los dos proyectos alcanzados en esta etapa.

Los próximos hitos verificables serán la adjudicación, el cierre financiero, el inicio de obras y el cumplimiento de cronogramas. El seguimiento del precio mayorista de la electricidad aporta otro indicador sobre el funcionamiento del sistema. También resultará relevante conocer las condiciones de la garantía, la distribución de riesgos y los mecanismos de control, porque de esos elementos dependerá cuánto capital privado logra movilizar el respaldo multilateral.