Las exportaciones argentinas de carne vacuna refrigerada y congelada generaron US$3791,2 millones entre enero y septiembre de 2026. La facturación aumentó 36,9% frente al mismo período del año anterior, mientras que el volumen embarcado creció 5,3%, hasta 549.600 toneladas peso producto.
La diferencia entre ambas variaciones muestra que el principal impulso provino de los precios. El sector vendió algo más de carne, pero obtuvo un ingreso considerablemente mayor por cada tonelada exportada.
Qué ocurrió durante septiembre
En el noveno mes del año se exportaron 71.900 toneladas por US$492,7 millones. Frente a septiembre de 2025, el volumen se mantuvo prácticamente estable y la facturación subió 18,7%, de acuerdo con el informe del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC citado por La Nación.
La comparación mensual fue menos favorable. Los embarques bajaron 2,7% respecto de agosto, los ingresos retrocedieron 6,3% y el precio promedio descendió 3,7%. Aun así, el valor de US$6855 por tonelada quedó 18,8% por encima del registrado un año antes.
China sigue concentrando el volumen
China recibió el 68% de las cantidades enviadas en septiembre. Hacia ese mercado salieron 30.000 toneladas de carne congelada deshuesada por US$181,1 millones y otras 18.800 toneladas de carne con hueso y productos de la despostada por US$54,4 millones.
La concentración ofrece escala comercial, pero también expone a la cadena a cambios de demanda, precios o requisitos sanitarios de un solo destino. Europa, Chile y Estados Unidos completaron el mapa de compradores con perfiles de producto diferentes.
En Estados Unidos, las exportaciones refrigeradas y congeladas sumaron 5300 toneladas durante septiembre. El valor interanual de la carne enfriada destinada a ese país subió 40% en los primeros nueve meses y el de la congelada, 14%.
El acumulado se acerca al total de 2025
Los US$3791,2 millones obtenidos hasta septiembre quedaron cerca de los US$3884 millones facturados durante todo 2025. Superar esa cifra dependerá de los volúmenes de los últimos tres meses, la trayectoria de los precios y el aprovechamiento efectivo de las cuotas arancelarias.
Agenda Plural había analizado el superávit comercial de agosto y el peso de las exportaciones en ese resultado. El dato cárnico permite observar un componente específico: el valor creció mucho más que las cantidades y sostuvo los ingresos aun con una baja mensual al cierre del trimestre.
Las cifras acumuladas no garantizan por sí solas un récord anual. El cierre requerirá sumar los resultados de octubre a diciembre y compararlos con la base completa de 2025, sin proyectar como realizados ingresos todavía no obtenidos.
