El Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) fue utilizado por 20.873 empresas y alcanzó a más de 63.000 trabajadores hasta julio de 2026. En su tercer mes de implementación llegó al 4,1% de los empleadores privados del país, según los datos difundidos por la Secretaría de Trabajo.
La serie muestra una expansión rápida en el uso del beneficio: en mayo lo habían aplicado 7.993 empresas y la cantidad de trabajadores informada para julio era más de tres veces superior a la del comienzo. El informe oficial permite medir adhesiones, aunque no separa en el comunicado cuántos puestos son nuevas incorporaciones netas y cuántos corresponden a la formalización de relaciones existentes.
Las pymes concentran la mayor parte de las empresas
El 85% de las firmas usuarias tenía hasta 50 trabajadores. Dentro de ese conjunto, el 53% empleaba hasta diez personas y el 32% tenía entre once y cincuenta. La distribución indica que el instrumento penetró especialmente en unidades pequeñas y medianas, para las que los costos no salariales pueden pesar más al decidir una contratación.
Por actividad, Comercio registró 15.654 trabajadores; Servicios empresariales, 14.477; e Industria, 8.787. Entre los tres sectores reunieron más del 61% de las incorporaciones contabilizadas bajo el régimen. Hoteles y restaurantes mostró una incidencia equivalente al 2,3% del empleo formal de su sector y Construcción, al 1,7%.
Cómo funciona el incentivo
El RIFL fue creado por la Ley 27.802 y reduce costos laborales no salariales vinculados con nuevas contrataciones privadas. El beneficio apunta a bajar una barrera de entrada al empleo registrado. Para analizar su alcance completo también hacen falta datos sobre duración de los puestos, tamaño de las empresas, distribución regional y situación laboral previa de las personas incorporadas.
La cifra de 63.000 no debe leerse automáticamente como igual cantidad de empleos que no habrían existido sin el programa. Establecer ese efecto exige una comparación con empresas y trabajadores similares que no utilizaron el incentivo, además de observar la permanencia de los vínculos una vez transcurrido el período inicial.
Un primer balance, todavía parcial
La evolución entre mayo y julio confirma que aumentaron las altas asociadas al régimen. El dato del 4,1%, a la vez, muestra que la cobertura todavía comprende una fracción acotada del universo de empleadores privados. Ambas conclusiones pueden coexistir: hay crecimiento acelerado desde una base reciente y un alcance nacional aún limitado.
El seguimiento deberá contrastarse con la evolución general del empleo registrado y con los cambios normativos que atraviesan al mercado laboral. Agenda Plural reúne esos antecedentes en su guía de reformas económicas de 2026. Los próximos informes serán claves para saber si la expansión continúa y si las contrataciones se sostienen.
