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Producción · Sanidad animal

Senasa controló 1.138 animales en cinco exposiciones rurales de Río Negro

Las inspecciones verificaron trazabilidad, sanidad, documentación de traslado y bienestar animal. El circuito reunió bovinos, aves, ovinos, porcinos, camélidos y equinos.

Veterinaria controla ganado bovino en una exposición rural de Río Negro
Los controles sanitarios y documentales se realizaron durante el circuito de exposiciones rurales de primavera.
JA

Por Editor de Economía y Datos

Economía

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria fiscalizó 1.138 animales durante cinco exposiciones rurales de primavera realizadas en Río Negro. Los controles abarcaron la documentación de traslado, la identificación, las condiciones sanitarias y el bienestar de los ejemplares.

El balance de Senasa informó inspecciones en Río Colorado, Viedma-Patagones, General Conesa, Choele Choel y General Roca. Las exposiciones se fiscalizaron bajo las resoluciones 421/2025 y 1697/2019; los transportes fueron controlados conforme a las resoluciones 723/2025 y 806/2025.

Cómo se distribuyeron los controles

La exposición de Río Colorado reunió 67 aves y 141 bovinos. En Viedma-Patagones se verificaron 81 aves, 226 bovinos, dos camélidos, un equino y 31 ovinos. General Conesa contabilizó 45 aves y 223 bovinos.

En Choele Choel se inspeccionaron 126 bovinos, 12 ovinos y cinco porcinos. La muestra del Alto Valle, realizada en Paso Córdoba, General Roca, incorporó 168 bovinos y diez ovinos. La suma de todas las especies y sedes alcanza los 1.138 animales consignados por el organismo.

Qué documentación se revisa

Los agentes verificaron el Documento de Tránsito Electrónico, la certificación negativa de brucelosis bovina, las libretas sanitarias y los requisitos correspondientes a cada especie. También comprobaron la habilitación sanitaria de los transportes y el Certificado Único de Lavado y Desinfección (CULyD).

La trazabilidad permite reconstruir el origen y los movimientos de un animal. En una exposición, donde ejemplares de distintas procedencias comparten instalaciones, esa información resulta necesaria para responder ante un hallazgo sanitario y para evitar que un traslado irregular afecte al resto del circuito comercial.

Un requisito productivo, no un resultado comercial

Las muestras rurales funcionan como espacios de exhibición, venta y vinculación entre productores. El control sanitario facilita esa actividad y protege el estatus de la región, pero el número de animales inspeccionados no permite inferir por sí solo ventas, precios ni rentabilidad.

Senasa señaló que también brindó asesoramiento sobre las normas vigentes. Esa tarea preventiva puede reducir rechazos y demoras en futuros movimientos, siempre que los productores mantengan actualizados los registros y certificados antes de llegar al predio.

La relación entre sanidad y actividad económica también aparece en las cadenas exportadoras. Agenda Plural informó el crecimiento de las exportaciones de ovoproductos, un mercado en el que los controles y la trazabilidad son condiciones de acceso y no un trámite separado de la producción.