El comercio exterior de energía dejó en septiembre un saldo positivo de unos USD 1.600 millones, según la Secretaría de Energía. En los primeros nueve meses de 2026 el superávit sectorial llegó a USD 9.427 millones. El dato describe la diferencia entre exportaciones e importaciones energéticas; no equivale a ingresos fiscales ni a ganancias de todas las empresas del sector.
En su balance oficial difundido el 20 de octubre, la Secretaría consignó exportaciones energéticas por USD 1.781 millones en septiembre, un aumento interanual de 89,1 %. Del total mensual, USD 1.127 millones correspondieron a petróleo crudo. Entre enero y septiembre las ventas externas del rubro alcanzaron USD 12.452 millones, 56,6 % más que en el mismo período de 2025.
El peso del sector en la balanza general
El Intercambio Comercial Argentino de septiembre del INDEC registró para todos los bienes exportaciones por USD 10.036 millones e importaciones por USD 7.060 millones: la diferencia fue un superávit de USD 2.976 millones. Comparar ambos saldos muestra la importancia del rubro energético, aunque el resultado total también depende de agroindustria, manufacturas y compras externas de otros bienes.
En el acumulado de enero a septiembre, el saldo comercial de todos los bienes fue de USD 21.198 millones según INDEC. El sector energético aportó una parte sustancial de ese resultado, pero las dos series deben leerse con su alcance y metodología propios. El informe del mes anterior ayuda a observar la evolución del saldo general sin extrapolar un único mes al resto del año.
Qué no explica la cifra sola
Un superávit mayor puede provenir de más exportaciones, menos importaciones o ambas cosas. En este caso, la Secretaría destaca el crecimiento de las ventas externas, especialmente de crudo. Para evaluar su persistencia habrá que seguir volúmenes, precios internacionales, demanda interna y capacidad de transporte. El resultado de nueve meses es un dato cerrado; convertirlo en pronóstico anual requeriría supuestos adicionales.
