Agenda Plural

Música · Jazz argentino

Murió Roxana Amed, una voz que enlazó jazz, poesía y música argentina

La cantante, compositora y docente tenía 63 años. Su obra cruzó el jazz moderno con el folclore, el rock y textos de Alejandra Pizarnik.

Escenario de jazz vacío con micrófono, piano, contrabajo y luces azules y ámbar
Un escenario de jazz reúne micrófono, piano y contrabajo después de un concierto.
RB

Por Editora de Cultura y Espectáculos

Espectáculos

Roxana Amed, cantante, compositora, productora y docente argentina, murió el domingo 25 de octubre a los 63 años, según informó La Nación. El medio señaló que atravesaba una enfermedad; la causa de la muerte no fue comunicada oficialmente.

Nacida en Buenos Aires en 1963 y radicada en Estados Unidos desde 2013, Amed construyó una obra que evitó separar el jazz moderno de la tradición sudamericana. Su repertorio combinó composiciones propias con relecturas de Alberto Ginastera, Cuchi Leguizamón, Wayne Shorter y Bill Evans.

Una discografía abierta a varios lenguajes

Su recorrido discográfico incluyó Limbo y Entremundos, producidos con Pedro Aznar; Cinemateca Finlandesa, junto con Adrián Iaies; Inocencia, La sombra de su sombra, Instantáneas, Ontology y Becoming Human.

En Los trabajos y las noches convirtió poemas de Alejandra Pizarnik en material musical junto con el pianista y compositor Frank Carlberg. Ese trabajo resume una constante de su trayectoria: usar la improvisación no como adorno, sino como una forma de leer la canción, la poesía y las raíces argentinas desde el presente.

Reconocimiento y docencia

La Fundación Konex la distinguió en 2025 con un Diploma al Mérito como solista de jazz. Su perfil institucional registra ocho nominaciones y dos Premios Gardel, además de nominaciones al Latin Grammy y una beca New Jazz Works de Chamber Music America.

Amed también enseñó canto y teoría en la Frost School of Music de la Universidad de Miami, donde codirigió un ensamble dedicado a músicas de América Latina. Esa tarea pedagógica amplió su influencia más allá de los discos y conciertos.

Un legado de cruces, no de fronteras

Su obra pertenece a una línea rioplatense que entiende el jazz como lenguaje de intercambio. El reciente recorrido de Rubén Rada entre candombe, jazz y canción popular ofrece otro ejemplo, con una identidad y una historia diferentes, de cómo esas tradiciones pueden dialogar sin perder su raíz.

La muerte de Amed interrumpe una carrera todavía activa, pero deja un catálogo que exige ser leído por su diversidad: voz, composición, producción, poesía, docencia y una búsqueda sostenida para situar la música argentina dentro de la conversación internacional del jazz.