Ricardo Soulé, fundador, cantante y compositor de Vox Dei, murió el viernes 2 de octubre a los 76 años. La familia comunicó el fallecimiento y señaló que estuvo acompañado por sus seres queridos. La Nación informó que permanecía internado en un sanatorio de Quilmes. No se difundió un diagnóstico ni una causa médica específica, por lo que no corresponde atribuir su muerte a una enfermedad determinada.
La última comunicación sobre su salud
El 11 de septiembre, Soulé había anunciado en sus redes que debía suspender temporalmente conciertos y compromisos públicos por un problema de salud. Pidió privacidad para atravesar esa situación con su familia y expresó su deseo de regresar a los escenarios. Ese mensaje fue la única referencia pública directa antes del fallecimiento.
La despedida se organizó en la Casa de las Culturas de Quilmes, con horarios abiertos para familiares, colegas, vecinos y seguidores, según informó el municipio. La ciudad estuvo ligada a su vida y también al origen del grupo que definió buena parte de su recorrido artístico.
De Mach 4 a una obra decisiva
Soulé comenzó junto a Rubén Basoalto, Willy Quiroga y Juan Carlos Godoy en una formación que primero se llamó Mach 4. El productor Jorge Álvarez impulsó el cambio de nombre y la composición en castellano. Como Vox Dei grabaron Caliente y luego La Biblia, editado en 1971 y reconocido como uno de los primeros álbumes conceptuales del rock argentino.
Su firma aparece detrás de “Presente”, canción que trascendió generaciones, y del proyecto espiritual de La Biblia. Después desarrolló una carrera solista con discos como Vuelta a casa, Romances de gesta y Ricardo Soulé, alternada con distintos regresos de Vox Dei. La guitarra, el violín y una escritura atravesada por lo sagrado y lo cotidiano definieron su identidad.
La reacción del ambiente musical
Ricardo Mollo, Richard Coleman y Juanchi Baleirón estuvieron entre los artistas que lo despidieron públicamente y destacaron su influencia, según reconstruyó La Nación a partir de sus mensajes. Esas reacciones no reemplazan el balance de una obra extensa, pero muestran el alcance intergeneracional de un músico que ayudó a establecer un lenguaje propio para el rock local.
