La Sindicatura General de la Nación definió los lineamientos que deberán orientar las auditorías internas del Sector Público Nacional durante 2027. Las unidades de cada organismo tendrán plazo hasta el 30 de octubre para presentar sus Planes Anuales de Trabajo mediante el Sistema de Seguimiento de Acciones Correctivas.
El documento difundido por SIGEN establece que la selección de controles debe considerar los riesgos, la importancia de los procesos y la capacidad operativa disponible. El objetivo declarado es concentrar recursos en áreas capaces de afectar el cumplimiento de metas públicas o la calidad de los servicios.
Qué deberán contener los planes
Las unidades de auditoría interna no sólo deberán enumerar revisiones. La planificación tendrá que distribuir equipos, programar proyectos, identificar procesos críticos y prever el seguimiento de observaciones y acciones correctivas. Cada plan requiere conformidad de la máxima autoridad del organismo y aprobación del síndico general.
La Resolución SIGEN 299/2026 funciona como marco general. Las gerencias de Control y Fiscalización agregaron pautas operativas para convertir esos criterios en programas de trabajo, de acuerdo con la información oficial.
Universidades y hospitales tendrán pautas propias
Para las universidades nacionales, la Resolución 311/2026 incorpora criterios sobre rendiciones, comités de control interno y uso del sistema de seguimiento. Las directrices deben aplicarse respetando la autonomía universitaria y no sustituyen las atribuciones de gobierno de cada institución.
La Resolución 312/2026 se dirige a los hospitales del régimen SAMIC. Allí, la planificación prioriza continuidad de la atención, compras, medicamentos, insumos críticos, inventarios y recursos humanos. La relevancia de esos procesos no implica que exista una irregularidad previa: son áreas donde una falla puede afectar directamente la prestación sanitaria.
Cómo se podrá evaluar el cambio
Publicar lineamientos es sólo la primera etapa. El resultado deberá medirse por la ejecución de los planes, la calidad de los hallazgos, el cumplimiento de recomendaciones y la corrección documentada de desvíos.
También será necesario distinguir entre cantidad de auditorías e impacto real. Un sistema de control eficaz no se prueba por el volumen de informes, sino por su capacidad para detectar riesgos a tiempo, proteger recursos y producir mejoras verificables sin paralizar la gestión.
