Quince estudiantes de la zona ribereña de Itatí, en Corrientes, comenzaron a llegar a sus escuelas por vía fluvial después de que la crecida extraordinaria del río Paraná anegara los caminos de acceso al barrio Ibiray. El traslado combina embarcaciones particulares con acompañamiento de seguridad de la Prefectura Naval.
El parte oficial de la fuerza indicó que el operativo fue solicitado por el Comité de Crisis local dentro del Plan Paraná y de la coordinación federal prevista para la Cuenca del Plata. La asistencia se mantendrá durante los días hábiles mientras los accesos terrestres continúen interrumpidos.
Un recorrido corto que se volvió imprescindible
La cobertura se realiza entre los kilómetros 1277,5 y 1278 del Paraná, desde el complejo La Macarena hasta Muelle Viejo. Aunque la distancia informada es reducida, el servicio reemplaza un trayecto terrestre que dejó de ser transitable por el avance del agua.
Los alumnos asisten a la Escuela Normal Dr. Pedro Bonastre, la Escuela Fray Luis de Bolaños y la Escuela N.º 676 Directora Balbina Niella. El esquema contempla movimientos por la mañana y la tarde, con horarios de referencia a las 7, 13 y 19.
Cómo se organiza la seguridad
Prefectura desplegó un medio de superficie y un móvil terrestre con personal de apoyo en la costa. Las embarcaciones particulares realizan el traslado y la autoridad marítima brinda cobertura para reducir riesgos asociados con el nivel del río y las condiciones de navegación.
La operación integra a la Agencia Federal de Emergencias y a autoridades locales. Esa coordinación resulta necesaria porque la continuidad escolar depende al mismo tiempo de transporte seguro, información sobre el comportamiento del río y disponibilidad de puntos de embarque.
Una respuesta transitoria ante un acceso cortado
El operativo garantiza la asistencia de este grupo, pero no resuelve el anegamiento ni sustituye una evaluación de infraestructura. Su duración estará atada a la evolución hidrometeorológica y a la recuperación de los caminos que conectan al barrio Ibiray.
Mientras persista la crecida, el principal indicador será que los recorridos puedan sostenerse sin incidentes y en los horarios escolares. El escenario de lluvias asociado a El Niño aporta contexto para la preparación regional, sin determinar por sí solo la evolución de este episodio. La situación también muestra cómo una interrupción vial localizada puede afectar derechos cotidianos y exigir una respuesta específica para que los estudiantes no pierdan clases.
