La tasa de mortalidad infantil de Argentina descendió a 8 muertes por cada mil nacidos vivos en 2025, medio punto menos que en 2024. El indicador reúne las defunciones ocurridas antes del primer año de vida y permite seguir tendencias sanitarias, pero el promedio nacional no describe por sí solo las diferencias dentro del país.
Quince provincias redujeron su tasa, ocho registraron aumentos y la Ciudad de Buenos Aires mantuvo el nivel del año anterior. Esa diversidad obliga a esperar el detalle jurisdiccional antes de atribuir el resultado a una causa única o trasladar el promedio a cada territorio.
Una cifra oficial todavía provisional
El Ministerio de Salud presentó el dato ante el Consejo Federal de Salud. La Dirección de Estadísticas e Información en Salud todavía no había publicado el informe anual completo porque faltaban registros de mortalidad adulta de algunas jurisdicciones.
La tasa infantil comunicada constituye, por lo tanto, un resultado oficial anticipado dentro de un conjunto estadístico aún incompleto. Esa condición no invalida la comparación difundida, pero sí impide tratarla como el cierre definitivo de todas las estadísticas vitales de 2025.
Nacimientos, prematuridad y embarazo adolescente
Durante 2025 se registraron 401.245 nacidos vivos, frente a 413.135 en 2024. La disminución fue cercana al 3% y continuó la tendencia descendente de la natalidad, aunque a un ritmo menor que en años previos.
La exposición de la DEIS también informó un aumento de los nacimientos prematuros y una reducción del embarazo adolescente. Son fenómenos relevantes para la planificación sanitaria, pero la comunicación disponible no ofrece una desagregación suficiente para establecer cuánto incidió cada uno en la variación de la mortalidad infantil.
Qué falta conocer
El descenso nacional describe el resultado, no sus mecanismos. Para evaluar causas y brechas será necesario contar con las tasas por provincia, la separación entre mortalidad neonatal y posneonatal y la distribución de las causas de muerte. Sin esos elementos, vincular la mejora directamente con controles prenatales, vacunación o nutrición sería una inferencia no demostrada por los datos difundidos.
Agenda Plural abordó otro aspecto de las desigualdades sanitarias en su análisis de mortalidad por enfermedades no transmisibles entre provincias. Se trata de un indicador diferente, pero comparte la necesidad de leer series comparables y no sólo promedios nacionales.
