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Ambiente · Alerta fitosanitaria

Picudo rojo: qué señales buscar en las palmeras y cómo reportarlas

El Senasa reforzó la vigilancia por la plaga exótica. El decaimiento de la corona, las hojas centrales dañadas y las perforaciones requieren aviso inmediato.

Picudo rojo adulto sobre el tejido dañado de una palmera
Un picudo rojo adulto se posa sobre tejido dañado de una palmera.
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Por Editora de Sociedad y Ambiente

Sociedad

El decaimiento general de la corona, las hojas centrales dañadas y las perforaciones en el tronco son las principales señales que requieren atención ante una posible presencia del picudo rojo de las palmeras. El Senasa pidió comunicar cualquier sospecha de inmediato y no utilizar trampas de feromonas, porque podrían atraer insectos.

La recomendación fue reforzada durante una jornada con guardaparques de la Reserva Natural Formosa, en Ingeniero Juárez. El organismo sanitario y la Administración de Parques Nacionales trabajan bajo una alerta fitosanitaria nacional para reducir el riesgo de ingreso y dispersión de esta plaga exótica.

Cómo reconocer al insecto y el daño

El picudo rojo adulto mide entre dos y cuatro centímetros, tiene color rojizo y un rostro alargado característico. Las hembras depositan huevos en heridas o grietas; las larvas se alimentan del interior del tronco, debilitan la estructura y pueden provocar la muerte de la planta.

El daño inicial puede quedar oculto porque ocurre dentro de la palmera. Por eso la observación de la copa, las hojas nuevas y las perforaciones resulta más útil que esperar la aparición visible de numerosos ejemplares adultos.

Qué palmeras están expuestas

La plaga es considerada una de las más destructivas para palmeras ornamentales y productivas. Entre las especies de interés aparecen la canaria y la datilera, además de palmeras nativas del nordeste argentino como pindó, caranday y yatay.

El riesgo no se limita a plazas y jardines: una incursión podría afectar viveros, áreas protegidas y ambientes donde las palmeras cumplen funciones ecológicas. La respuesta depende de vigilancia, comunicación temprana y trazabilidad, funciones que el Senasa también aplica en otros controles sanitarios.

Medidas que reducen la dispersión

El Senasa recomienda comprar ejemplares únicamente en viveros registrados, limitar las podas y realizarlas preferentemente en invierno. También advierte que no deben utilizarse trampas de feromonas, porque pueden atraer insectos hacia lugares donde todavía no se detectaron.

No se deben ingresar palmeras desde otros países. Ante una sospecha, corresponde reportar la observación mediante los canales oficiales del Senasa o el formulario del Sistema Nacional Argentino de Vigilancia y Monitoreo de Plagas. Otro caso de intervención del organismo fue el retiro de carne sin trazabilidad en Jujuy y Salta, donde la identificación del origen también resultó central para el control sanitario.