El Ministerio de Salud de la Nación y los ministerios sanitarios provinciales iniciaron la fase interepidémica de la estrategia integral de prevención contra el dengue. El operativo contempla la aplicación focalizada de vacunas en departamentos con antecedentes de alta circulación viral y un refuerzo intensivo de las acciones de descacharrado y vigilancia entomológica antes de la temporada estival.
La medida fue consensuada en el marco del Consejo Federal de Salud y prioriza los distritos del noroeste y noreste del país que registraron mayores tasas de contagio durante los brotes precedentes. El propósito de la intervención anticipada radica en reducir la carga de enfermedad grave y hospitalizaciones antes del período de mayor actividad del mosquito vector.
Criterios de priorización y grupos de inmunización
El plan de vacunación focalizada se orienta a adolescentes de entre 15 y 19 años radicados en municipios con tasas históricas acumuladas superiores a los cuatro mil casos por cada cien mil habitantes. Las autoridades sanitarias fundamentaron la elección en la evidencia epidemiológica que muestra una elevada dinámica de movilidad y contagio en ese segmento etario.
La vacuna tetravalente administrada consta de un esquema de dos dosis aplicadas con un intervalo de tres meses. Los centros de salud comunitarios comenzaron la convocatoria a través de registros territoriales y campañas escolares, con el objetivo de asegurar la cobertura de la segunda dosis antes de la llegada de los picos de temperatura estivales.
El control vectorial como eje prioritario
Los epidemiólogos y directores de atención primaria coincidieron en señalar que la inmunización constituye una herramienta complementaria y no reemplaza el saneamiento ambiental. El vector transmisor, el mosquito Aedes aegypti, prolifera principalmente en recipientes artificiales domésticos con agua estancada.
Los municipios intensificaron los operativos de limpieza barrial, recolección de chatarra y distribución de larvicidas biológicos para tanques y reservorios. Las cuadrillas territoriales recorren manzanas clave para instruir a los vecinos sobre la eliminación periódica de platos de macetas, canaletas obstruidas y cubiertas en desuso.
Vigilancia clínica y distribución de insumos
El esquema preventivo incluye la provisión garantizada de reactivos de diagnóstico temprano mediante pruebas de detección de antígeno NS1 y PCR en los laboratorios de referencia provincial. También se reforzó la entrega pública de repelentes en salas médicas barriales y centros de atención familiar.
La eficacia de la campaña dependerá de la continuidad de las tareas comunitarias y de la respuesta oportuna ante los primeros casos autóctonos que puedan detectarse. El monitoreo sistemático de las ovitrampas instaladas en áreas urbanas permitirá alertar de forma temprana a los equipos de epidemiología para contener focos localizados.
