El ministro de Economía detalló una serie de modificaciones a la normativa sancionada en 2025 para garantizar que los fondos no declarados ingresen al circuito bancario formal sin penalidades ni riesgos de persecución ante eventuales cambios de ciclo político.
El Ministerio de Economía envió al Congreso de la Nación un paquete de modificaciones técnicas a la ley de Inocencia Fiscal aprobada durante el ejercicio legislativo 2025. El objetivo primordial de la iniciativa es otorgar un marco de garantías jurídicas absolutas y permanentes a los ciudadanos que decidan ingresar sus tenencias en moneda extranjera al sistema financiero formal.
Según las estimaciones oficiales del Palacio de Hacienda, existen alrededor de 170.000 millones de dólares en manos de ahorristas fuera de las entidades bancarias. En sus presentaciones públicas, el ministro Luis Caputo enfatizó que conservar dinero en efectivo o en cajas de seguridad constituye un esquema ineficiente frente a las oportunidades de rendimiento del mercado de capitales y la estabilidad monetaria que busca consolidar el Ejecutivo.
Garantías frente a la alternancia institucional
Uno de los puntos clave del proyecto radica en blindar la figura del contribuyente frente a futuros giros en la política tributaria. La iniciativa apunta a consagrar legislativamente que la exteriorización de fondos efectuada bajo este régimen no podrá ser utilizada retroactivamente por administraciones venideras como base para reclamos impositivos, auditorías extraordinarias o sanciones administrativas.
"La meta central es que el ahorrista sienta la plena tranquilidad de que su capital queda protegido de manera irrevocable, con independencia del color político de quienes gobiernen en los próximos mandatos", señalaron fuentes técnicas de la Secretaría de Hacienda al fundamentar los cambios introducidos en el texto legal.
Objetivos de liquidez y dinamización del crédito
La estrategia del equipo económico persigue un doble impacto: por un lado, incrementar de forma sustancial la masa de depósitos en el sistema bancario; por el otro, abaratar y expandir la oferta crediticia en moneda extranjera destinada a proyectos productivos, financiamiento hipotecario e inversiones de capital.
Desde las entidades financieras celebraron los lineamientos de la propuesta, subrayando que la simplificación de los trámites de origen y licitud de fondos es indispensable para vencer la histórica desconfianza del ahorrista argentino. Según analistas del sector bancario, una mayor formalización de divisas fortalecerá las reservas líquidas y apuntalará la sostenibilidad de la reactivación económica.
Debate parlamentario y perspectivas de sanción
El proyecto comenzará su tratamiento en comisiones de la Cámara de Diputados, donde el oficialismo buscará articular consensos con bloques dialoguistas para garantizar una rápida aprobación. Dirigentes opositores adelantaron que revisarán minuciosamente los alcances de las exenciones tributarias y los controles vinculados a las normativas internacionales contra el lavado de activos.
El desenlace de esta discusión legislativa constituirá un hito central para la política fiscal del Gobierno, que aspira a convertir la formalización de ahorros en uno de los motores estructurales del nuevo régimen monetario.
