La puesta en marcha de la planta compresora Holdich completó la repotenciación del Sistema Cordillerano Patagónico y elevó su capacidad invernal a 3,1 millones de metros cúbicos diarios. La ampliación permite habilitar 12.000 nuevas conexiones de gas natural en Chubut, Río Negro y Neuquén.
La red abastece a 25 localidades, entre ellas Bariloche, El Bolsón, Esquel, Trevelin, San Martín de los Andes, Junín de los Andes y Villa La Angostura. Desde julio de 2022, la falta de capacidad había cerrado el ingreso de nuevos usuarios en la región.
Qué obras se completaron
El proyecto incorporó una planta en Holdich, terminó las instalaciones de Alto Río Senguer y Gobernador Costa y conectó el sistema con el Gasoducto General San Martín. La capacidad adicional informada es de 300.000 metros cúbicos por día.
La Secretaría de Energía situó la inversión por encima de los $61.800 millones. El financiamiento fue aportado por la distribuidora Camuzzi, el Banco del Chubut y el Banco Provincia del Neuquén.
Una obra iniciada en 2017
La licitación original data de 2017 y las cañerías quedaron terminadas en enero de 2019, pero las plantas compresoras no se completaron entonces. Los equipos permanecieron almacenados en Santa Fe durante la paralización entre 2019 y 2023. A partir de diciembre de 2023, Nación, provincias y distribuidora retomaron y ampliaron el proyecto.
La conexión con el Gasoducto General San Martín reduce la dependencia de un yacimiento maduro cuya producción estaba en declive. En otra escala, la reversión del Gasoducto Norte también modificó la dirección y el origen del abastecimiento para distintas provincias.
Capacidad disponible no equivale a conexión inmediata
Las 12.000 altas posibles representan la capacidad incorporada, no hogares conectados de forma automática en el día de la inauguración. Cada usuario deberá completar los trámites, instalaciones internas y condiciones de seguridad exigidas por la distribuidora.
El efecto económico se observará en el ritmo de altas, la estabilidad del servicio durante el pico invernal y la demanda de comercios e industrias. La obra elimina una restricción física relevante, aunque el acceso efectivo seguirá dependiendo de costos de conexión, redes locales y habilitaciones.
