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Murió Piero a los 81 años: la voz de “Mi viejo” y una vida ligada a la canción popular

El cantautor falleció este miércoles en Buenos Aires. Su obra con José Tcherkaski unió historias familiares, personajes populares y compromiso social a lo largo de más de seis décadas.

Una guitarra acústica y un micrófono en un escenario iluminado
Una guitarra y un micrófono sobre el escenario. Ilustración: Agenda Plural.
RB

Por Editora de Cultura y Espectáculos

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Piero murió este miércoles 7 de octubre en la ciudad de Buenos Aires, a los 81 años. La Secretaría de Cultura de la Nación confirmó el fallecimiento del cantautor, una figura cuyo repertorio recorrió América Latina y enlazó canciones sobre los afectos cotidianos con otras de contenido social. La noticia también fue comunicada en las redes oficiales del artista, según informó La Nación.

Nacido el 19 de abril de 1945 en Galípoli, Italia, Piero Antonio Franco De Benedictis llegó a la Argentina cuando tenía tres años. La historia de ese niño inmigrante terminó asociada a una voz reconocible por su nombre de pila y a una producción que, de acuerdo con la Fundación Konex, supera los 25 discos.

La sociedad artística con José Tcherkaski

El encuentro decisivo de su carrera fue con José Tcherkaski. Se conocieron en 1968 y formaron la dupla Piero-José, de la que surgieron varios de sus temas más difundidos. “Mi viejo”, editada al año siguiente, convirtió la mirada de un hijo sobre su padre en una canción que circuló mucho más allá de su primera grabación. Konex registra más de 500 versiones del tema.

Su recorrido había comenzado con canciones melódicas en italiano y un debut televisivo en 1964. Después llegaron reconocimientos en el Festival Buenos Aires de la Canción de 1969 y en el Festival Internacional de Río de Janeiro de 1970. La institución que le otorgó el Diploma al Mérito como baladista en 1985 recuerda esos hitos entre los primeros pasos de su proyección internacional.

Del canto social a Prema

Durante los años setenta, la dimensión política ganó lugar en su repertorio. “Pedro Nadie”, “Juan Boliche” y “Coplas de mi país” pusieron en primer plano personajes y conflictos sociales. “Para el pueblo lo que es del pueblo” quedó entre las piezas más identificadas con esa etapa, atravesada luego por el exilio del músico en España.

Su regreso a los escenarios argentinos abrió otro capítulo, con el grupo Prema y una cercanía al circuito del rock. La reconstrucción publicada por La Nación recuerda sus actuaciones de comienzos de los ochenta y el cruce con Mercedes Sosa en “Soy pan, soy paz, soy más”, uno de los temas que ampliaron la circulación de su obra.

La actividad del cantante también se extendió a proyectos vinculados con la niñez a través de la Fundación Buenas Ondas. Su trayectoria dejó un repertorio que reunió la canción de autor, la balada y el canto social: desde una historia entre padre e hijo hasta las preguntas colectivas de distintas épocas del país.