Más de 4.500 estudiantes y 218 docentes de comunidades cercanas a la Central Nuclear Embalse participaron de jornadas de preparación para el simulacro externo previsto el 19 de noviembre. La actividad alcanzó a 35 instituciones ubicadas dentro de un radio de diez kilómetros.
La Autoridad Regulatoria Nuclear informó que las capacitaciones se realizaron junto con Nucleoeléctrica Argentina, operadora de la central. Participaron escuelas de nivel inicial, primario, secundario y secundario de adultos.
Siete localidades dentro del área de planificación
Las instituciones pertenecen a Embalse, Villa del Dique, Villa Rumipal, Segunda Usina, La Cruz, Villa Quillinzo y San Agustín. La proximidad con la central determina la necesidad de conocer con anticipación las medidas de protección, los canales de comunicación y las responsabilidades de cada organismo.
El ejercicio de noviembre será la edición número 44 del Plan de Emergencias de la Central Nuclear Embalse. Su propósito es probar la coordinación de las organizaciones de respuesta y la capacidad de la población para aplicar indicaciones en un escenario simulado.
Qué se entrenó en las escuelas
Las jornadas explicaron medidas de protección y pautas de actuación ante una eventual emergencia. El trabajo con estudiantes permite que la información circule también hacia las familias, aunque la comunicación oficial durante un incidente debe seguir siempre los canales definidos por las autoridades.
La preparación no supone la existencia de una emergencia real. Es una práctica preventiva destinada a identificar fallas, actualizar roles y reducir la improvisación. En este tipo de ejercicios, la claridad de los mensajes es tan importante como la movilización de recursos.
Coordinación más allá del aula
La ARN y Nucleoeléctrica también mantuvieron reuniones con municipios, comunas y organizaciones locales de respuesta. Allí se revisaron protocolos de evacuación, comunicación pública, recursos críticos y apoyo logístico.
La experiencia se conecta con la coordinación preventiva frente a incendios en la Patagonia Norte: en ambos casos, la eficacia depende de acuerdos previos, responsabilidades conocidas y ejercicios realizados antes de una situación crítica.
