La concejal de La Matanza y exsubsecretaria de Legales del Ministerio de Capital Humano, Leila Gianni, formalizó en las últimas horas su desvinculación definitiva de La Libertad Avanza (LLA). La decisión, difundida a través de un extenso pronunciamiento público con cuestionamientos a la sensibilidad social de la Casa Rosada, desató una inmediata tormenta política dentro del oficialismo libertario en territorio bonaerense, donde dirigentes y ediles la acusaron abiertamente de oportunismo y de "traición" tras confirmar que no devolverá la banca parlamentaria que conquistó en la boleta del presidente Javier Milei.
"Hoy renuncio a mi pertenencia a La Libertad Avanza. Me voy de un espacio en el que ya no puedo reconocer aquello por lo que alguna vez decidí luchar", expresó Gianni en su documento. Sin embargo, desde su entorno inmediato confirmaron de manera categórica que la abogada continuará ejerciendo sus funciones como legisladora comunal, aferrada al escaño en el Concejo Deliberante hasta el final de su mandato.
Un portazo con acusaciones de desconexión social
En su descargo, Gianni justificó su salida presentándola como una decisión "profundamente meditada", argumentando que la actual gestión gubernamental "está dejando afuera a muchos argentinos" y que, bajo su mirada, "no se escucha al pueblo".
La exfuncionaria diferenció el programa de ajuste económico de las demandas de la calle: "Había que ordenar la macroeconomía, cambiar el rumbo y terminar con años de irresponsabilidad", señaló, pero de inmediato contrapuso que "la macroeconomía no puede borrar la vida cotidiana, al que trabaja y no alcanza, al comerciante, al emprendedor y al vecino".
Asimismo, reivindicó sus recorridas territoriales en el conurbano bonaerense, una práctica que —según denunció— provocó fuertes reproches por parte de la mesa chica libertaria: "Recorrer el territorio no es estar en campaña. Es hacer tu trabajo. Es cumplir tu mandato. La política no puede ser un negocio personal ni una herramienta para ocupar cargos simplemente por ocuparlos".
Me voy de un espacio en el que ya no puedo reconocer aquello por lo que alguna vez decidí luchar. No seré parte de un proyecto que deja afuera a muchos argentinos.
— Leila Gianni, en su carta pública de renuncia a La Libertad Avanza
Cuestionamientos por falta de lealtad política y pérdida de decoro institucional
La determinación de Gianni de retener su banca sin el respaldo del partido profundizó las críticas que venía acumulando a lo largo de su carrera pública. Tanto desde el oficialismo libertario como desde sectores de la oposición coinciden en señalar que la dirigente nunca mostró verdadera lealtad doctrinaria ni apego al decoro que exige la investidura legislativa.
En las filas de La Libertad Avanza recuerdan con aspereza su historial camaleónico: Gianni ingresó a la función pública en dependencias estatales durante el gobierno kirchnerista de Alberto Fernández, para luego protagonizar una abrupta conversión al libertarismo militante de la mano de Sandra Pettovello. Apenas conquistada la concejalía en La Matanza con los votos de Javier Milei, no dudó en fracturar el bloque oficialista para forjar acuerdos con fuerzas opositoras que le permitieron alzarse con la vicepresidencia del Concejo Deliberante.
"Nunca tuvo lealtad a las ideas ni a la boleta que la llevó a la banca; solo buscó posicionamiento personal y ahora se aferra al cargo como si fuera de su propiedad", señalaron fuentes legislativas matanceras que reclaman su renuncia inmediata al escaño.

A las recriminaciones por infidelidad política se suman los reiterados reproches por su comportamiento en la esfera pública y digital. Durante su mandato, Gianni protagonizó sonados escándalos al publicar en redes sociales fotografías suyas posando en una bañera con espuma y jacuzzis, acompañadas de mensajes informales que contrastaban con la gravedad de la crisis comunal. Dichas publicaciones generaron un extendido debate sobre la falta de decoro y seriedad en el ejercicio de la función pública, mientras ella defendía sus intervenciones virtuales alegando que no infringían ninguna norma legal.
Furia en el bloque libertario: acusaciones formales de "traición"
El distanciamiento de Gianni con la conducción de La Libertad Avanza en La Matanza es el desenlace de un conflicto de larga data. En diciembre de 2025, la titular del bloque libertario en el distrito, Lorena Ramos, junto a los concejales Gabriel Chaile y Jimena Alonso, emitieron un pronunciamiento formal donde la calificaron explícitamente de "traición" y desconocieron su representatividad, sentenciando que "no pertenece ni está autorizada a hablar en nombre del espacio".
Pese a aquel quiebre, Gianni insistió en proclamarse parte del proyecto libertario mientras retenía el control de la vicepresidencia legislativa gracias a los votos de bloques ajenos. Hoy, con su dimisión partidaria formalizada pero su banca intacta, ediles y dirigentes locales preparan medidas para desconocer su legitimidad política en las próximas sesiones del Concejo Deliberante.
La disputa por la titularidad de los escaños
El episodio reabre el recurrente dilema constitucional sobre la propiedad de las bancas parlamentarias en la Argentina. Mientras que la jurisprudencia mayoritaria reconoce que el escaño pertenece a la persona proclamada por la junta electoral, la doctrina de los partidos sostiene que quien accede al poder mediante una lista cerrada y rompe con su fuerza incurre en transfuguismo y defrauda el mandato de los electores.
