Lionel Messi anunció su retiro de la Selección Argentina después de 21 años. El capitán comunicó la decisión mediante una carta en la que explicó que el cierre le duele, pero que siente que llegó el momento y que ya no tiene más para dar dentro del equipo nacional.
La despedida llega 43 días después de la final del Mundial 2026, en la que Argentina terminó subcampeona frente a España. Messi había escrito el mensaje el 21 de julio y decidió publicarlo tras la muerte de su padre, Jorge, ocurrida durante agosto.
Una carta de gratitud y cierre
Messi recordó las etapas difíciles y los años de títulos. Agradeció a su familia, entrenadores, compañeros, dirigentes y al público que lo acompañó, y afirmó que seguirá alentando desde afuera.
También señaló que detrás suyo aparecen futbolistas jóvenes que merecen su oportunidad. La frase abre una transición deportiva que la conducción de la Selección deberá administrar sin intentar reemplazar de manera individual una trayectoria irrepetible.
Los números de una era
El rosarino cierra su etapa internacional con 207 partidos y 125 goles, récords de presencias y tantos para la Argentina. Su debut en la selección mayor fue en agosto de 2005 frente a Hungría.
El recorrido incluyó la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024. También disputó cuatro finales mundiales y atravesó la frustración de tres finales perdidas antes del ciclo de consagraciones.
El impacto en la Selección
El cuerpo técnico deberá redefinir liderazgo, creación ofensiva, pelota detenida y distribución de responsabilidades. Ninguna de esas funciones necesita recaer en una sola persona: la transición puede apoyarse en una estructura colectiva.
El retiro también cambia la relación emocional entre el equipo y el público. Durante dos décadas, cada convocatoria estuvo atravesada por su presencia, sus récords y la expectativa alrededor del número 10.
Un legado que excede los títulos
Messi atravesó críticas, una renuncia anterior y un regreso que terminó en la etapa más exitosa de la historia reciente del seleccionado. Esa persistencia convirtió su trayectoria en una narración compartida por varias generaciones.
La AFA lo despidió como una leyenda de la Selección y del fútbol mundial. Sus estadísticas fijan una dimensión del legado; la otra vive en una identificación construida durante 21 años entre el capitán, sus compañeros y quienes lo vieron vestir la camiseta argentina.
