El Ministerio de Economía anunció un programa de licitación de plazos fijos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) con destino al crédito hipotecario. El mecanismo no implica que el fondo otorgue préstamos a familias: el FGS colocará recursos en entidades financieras adjudicatarias y esas entidades podrán usarlos para ampliar su oferta de hipotecas.
Según las condiciones informadas oficialmente, el esquema contempla hasta $2 billones. Para los créditos originados con esos fondos, los bancos no podrán superar una tasa de UVA más 7,5%, deberán establecer un plazo mínimo de 15 años y tendrán un tope de 150.000 UVA por operación.
El problema que intenta resolver
Un crédito hipotecario requiere financiamiento de largo plazo, mientras que una parte importante de los depósitos bancarios tiene plazos cortos. El Gobierno busca reducir esa diferencia mediante colocaciones del FGS de entre uno y cinco años, adjudicadas por licitación.
La medida fue presentada como un impulso al acceso a la vivienda y a la actividad de la construcción. Su efecto dependerá de la participación de las entidades, de la evolución de la UVA y de la capacidad de los hogares para afrontar una cuota que se actualiza con la inflación.
