Representantes del sector fluvial paraguayo volvieron a reclamar una revisión del peaje que se cobra en el tramo argentino de la Hidrovía Paraguay–Paraná. La propuesta es que la tarifa se calcule sobre la carga efectiva y no sobre una medida asociada al tamaño de la embarcación.
Los armadores sostienen que el esquema vigente genera un costo cercano a US$30 millones anuales y que un cálculo por toneladas transportadas podría reducirlo a alrededor de US$10 millones. Ambas cifras son estimaciones del sector interesado y deben leerse como parte de la negociación.
Por qué Paraguay cuestiona el sistema
La flota paraguaya utiliza convoyes de barcazas y depende del corredor para gran parte de su comercio exterior. Sus representantes argumentan que pagar por las dimensiones registradas penaliza a embarcaciones que navegan sin completar toda su capacidad.
También reclaman una relación más visible entre la tarifa y los servicios de señalización, mantenimiento y dragado. La posición argentina es relevante porque el tramo Santa Fe–Confluencia se encuentra bajo su jurisdicción.
Una discusión regional
La Hidrovía conecta cargas de Paraguay, Bolivia, Brasil, Uruguay y Argentina con los puertos del Río de la Plata. Cualquier cambio de tarifa afecta costos logísticos, tiempos de tránsito y competitividad de productos agrícolas, combustibles y minerales.
Paraguay destaca que invierte en navegabilidad dentro de su territorio sin cobrar un canon al sector privado. La comparación, sin embargo, debe considerar diferencias de extensión, obras, tráfico y modelo de gestión.
Qué falta para que cambie el peaje
La propuesta requiere negociación entre autoridades y operadores. No existe una modificación automática por el solo planteo del sector: deben definirse la unidad de cálculo, los controles de carga, la tarifa y los servicios cubiertos.
El objetivo compartido debería ser una regla previsible, verificable y vinculada con prestaciones concretas. Hasta que se formalice un acuerdo, continúa vigente el esquema aplicable en el tramo argentino.
