La Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina anunció este lunes que la película "El Jockey", dirigida por Luis Ortega y protagonizada por Nahuel Pérez Biscayart y Úrsula Corberó, fue elegida como la producción que representará al país en la categoría de Mejor Película Internacional de la 99ª edición de los Premios de la Academia de Hollywood (Óscar) y en la candidatura a los Premios Goya que otorga la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. La decisión fue comunicada durante una conferencia de prensa celebrada en la sede del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), donde los miembros del comité de selección fundamentaron su elección destacando la originalidad narrativa, la audacia estética y la repercusión internacional que la obra cosechó en los principales festivales cinematográficos del circuito europeo durante la temporada 2025 y 2026.
La designación de "El Jockey" como embajadora del cine argentino en la temporada de premios internacionales corona una trayectoria de reconocimientos que comenzó con su estreno mundial en la Competencia Oficial del Festival Internacional de Cine de Venecia, donde la película recibió elogios unánimes de la crítica especializada por su propuesta visual hipnótica, su narrativa fragmentaria y onírica, y las actuaciones extraordinarias de un elenco encabezado por Pérez Biscayart en el rol de un jockey en decadencia atrapado en un universo de apuestas clandestinas, violencia y redención.
El paso triunfal por San Sebastián y el premio Horizontes Latinos
El impulso definitivo para la candidatura de "El Jockey" llegó durante su participación en el 74° Festival Internacional de Cine de San Sebastián, donde la película obtuvo el prestigioso Premio Horizontes Latinos, un galardón que distingue a la mejor producción latinoamericana exhibida en el certamen vasco. El jurado presidido por el cineasta chileno Pablo Larraín destacó que la obra de Ortega propone un lenguaje cinematográfico personal e intransferible que dialoga con las tradiciones del cine de autor europeo sin renunciar a la identidad visual y narrativa profundamente argentina que recorre cada fotograma.
La presencia y reconocimiento de la película en el certamen donostiarra se inscribe en un contexto más amplio de fortalecimiento de la cinematografía nacional en los circuitos internacionales, tal como se evidenció en la destacada participación del cine argentino en las múltiples secciones del Festival de San Sebastián, donde varios títulos nacionales compitieron con éxito en secciones paralelas y generaron acuerdos de distribución con plataformas globales de streaming.
La visión de Luis Ortega y la estética del filme
Luis Ortega, uno de los directores más singulares e inclasificables de la cinematografía argentina contemporánea, concibió "El Jockey" como una exploración visual y sensorial de los márgenes del mundo del turf porteño, un universo de contrastes extremos donde la elegancia de los hipódromos de Palermo y San Isidro convive con la crudeza de las cuadras de entrenamiento, las apuestas ilegales y la precariedad de los trabajadores más invisibles de la industria hípica. La fotografía a cargo de Timo Salminen, colaborador habitual del maestro finlandés Aki Kaurismäki, aporta una textura visual contemplativa y melancólica que remite al mejor cine europeo de posguerra.
Ortega trabajó durante cinco años en el desarrollo del guion y la preproducción de la película, filmando en locaciones reales del Hipódromo Argentino de Palermo y en establecimientos de campo de la provincia de Buenos Aires para capturar la atmósfera genuina del ambiente hípico, un universo cerrado y endogámico que pocas veces había sido retratado con semejante profundidad cinematográfica en el cine nacional. La banda sonora original compuesta por el músico Sergei Grosny combina melodías de tango electrónico con texturas ambient que envuelven al espectador en un estado de ensoñación inquietante.
El protagonismo de Nahuel Pérez Biscayart
La interpretación de Nahuel Pérez Biscayart en el papel del jockey Remo Manfredini constituye, a juicio de la crítica especializada, uno de los trabajos actorales más sobresalientes del cine argentino en los últimos años. El actor de treinta y nueve años, radicado en París desde hace más de una década y reconocido internacionalmente por sus roles en "120 latidos por minuto" y "En cuerpo y alma", aceptó regresar a la Argentina para ponerse bajo la dirección de Ortega en lo que definió como un proyecto artístico único e irrepetible.
Pérez Biscayart se sometió a un riguroso proceso de preparación física y emocional para el papel, que incluyó meses de entrenamiento ecuestre intensivo en los establos del hipódromo, convivencia con jockeys profesionales y un régimen de adelgazamiento supervisado que le permitió alcanzar el peso corporal verosímil de un jinete de carreras. La transformación física y la entrega actoral del protagonista fueron unánimemente celebradas como el corazón emocional del filme.
Las perspectivas para la temporada de premios
La postulación de "El Jockey" a los Óscar y los Goya abre un horizonte de visibilidad internacional extraordinario para el cine argentino. El equipo de campaña de la película, coordinado por la distribuidora internacional The Match Factory, iniciará en las próximas semanas la estrategia de proyecciones especiales para los miembros de la Academia de Hollywood en Los Ángeles y Nueva York, un paso indispensable para lograr la preselección en la shortlist que se anunciará en diciembre.
Agenda Plural estuvo presente en la conferencia de prensa del INCAA y consultó a miembros del comité de selección. La elección de "El Jockey" como candidata argentina a los premios internacionales representa una apuesta por el cine de autor audaz y confirma que las historias contadas desde la identidad local tienen la potencia suficiente para conmover al público universal.
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