El cine argentino sumó una de sus producciones más esperadas de la temporada con la presentación de Pepita, la pistolera, el largometraje dirigido por Lucía Puenzo y protagonizado por Luisana Lopilato. La obra revisita la vida de Margarita Graziana Di Tullio en la Mar del Plata de 1985, antes de que los sucesos policiales posteriores la convirtieran en una figura mediática nacional.
La trama se concentra en el período de emancipación de la protagonista dentro del circuito nocturno marplatense, cuando administraba el cabaret Neisis e intentaba forjar una red de subsistencia y protección para mujeres vulnerables frente a las redes de explotación y la complicidad judicial.
Un elenco destacado y tono de melodrama negro
Lopilato encabeza un reparto de primer orden que cuenta con Marcelo Subiotto en el rol del magistrado local, Camila Peralta, Claudio Tolcachir y Alberto Ajaka, quien encarna al proxeneta apodado El Cuervo. La caracterización demandó una transformación integral de la actriz para interpretar el temple y los claroscuros del personaje.
La narrativa entrecruza los códigos del thriller clásico con la tensión social, incorporando el trasfondo de las investigaciones por homicidios sin resolver en las rutas costeras y el peso del entramado policial de la época.
Distribución y proyección internacional
Producida con el respaldo de plataformas internacionales, la película aspira a recorrer festivales del circuito europeo y latinoamericano antes de su desembarco comercial masivo en salas y servicios de streaming.
El estreno ratifica el vigor del cine narrativo nacional para abordar figuras controversiales de la historia reciente sin concesiones efectistas, ofreciendo un relato tenso sobre el poder, la resistencia y los límites de la supervivencia.
