El Gobierno nacional definió el 15 de septiembre como la fecha de inicio para el tratamiento legislativo de su proyecto de reforma electoral en el Congreso. La iniciativa central apunta a suprimir las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) de cara a los próximos turnos electorales.
La estrategia fue analizada en la mesa política de la Casa Rosada encabezada por Karina Milei junto a los principales referentes parlamentarios del oficialismo. El planteo del Ejecutivo sostiene que las primarias generan un gasto fiscal prescindible y trasladan a la ciudadanía disputas internas de los partidos.
Los argumentos fiscales y de representación
Desde el Ministerio del Interior remarcan que la organización de una elección nacional en dos etapas representa un costo de cientos de millones de dólares. Según el oficialismo, la experiencia de comicios recientes demostró que la mayoría de las coaliciones definen sus candidaturas por consenso previo y no en competencia interna.
Diversos bloques opositores y especialistas en derecho constitucional advierten, por el contrario, que las primarias garantizan transparencia en el acceso a boletas y nivelan la competencia entre sectores mayoritarios y fuerzas minoritarias dentro de cada espacio.
La agenda en Diputados
El esquema inicial contempla audiencias en la Comisión de Asuntos Constitucionales y la participación de constitucionalistas y autoridades de la Cámara Nacional Electoral. También se debatirá la incorporación de ajustes al financiamiento de partidos y tiempos de publicidad oficial.
Lectura recomendada
Actualización relacionada: el estancamiento de Ficha Limpia en el Senado.
