El Régimen de Regularización de Activos impulsado por el Gobierno nacional aceleró de manera notable el ingreso de fondos en el sistema bancario durante las últimas cuarenta y ocho horas al registrarse un ingreso diario promedio superior a los trescientos cincuenta millones de dólares en las Cuentas Especiales de Regularización de Activos (CERA), elevando el stock total de depósitos privados en moneda extranjera por encima de los treinta y un mil millones de dólares, un registro histórico que la economía argentina no experimentaba desde la salida de la convertibilidad en el año 2002. El aluvión de declaraciones voluntarias de dinero en efectivo en billetes físicos provocó un colapso en la asignación de turnos presenciales en las principales entidades bancarias de la City porteña y de los centros financieros del interior del país a escasos días de la fecha límite establecida para el cierre de la Etapa 1 del blanqueo de capitales.
La normativa vigente estipula que la primera fase del régimen, la más ventajosa del esquema al habilitar la exteriorización de fondos en efectivo sin costo fiscal ni alícuota alguna para montos de hasta cien mil dólares —y sin tope de penalidad cuando el capital permanezca invertido en el sistema financiero hasta finales de 2025—, concluye formalmente el próximo lunes 30 de septiembre. Sin embargo, la saturación operativa que enfrentan las sucursales bancarias, los estudios contables y las notarías públicas motivó una serie de presentaciones formales ante el Ministerio de Economía y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero solicitando una prórroga extraordinaria de treinta días para procesar las operaciones pendientes.
El impacto en las reservas y la compresión de la brecha cambiaria
El ingreso masivo de dólares billete en el circuito formal genera un efecto multiplicador de estabilización sobre las variables macroeconómicas clave del programa oficial. Si bien los dólares depositados en cuentas CERA pertenecen a los ahorristas privados y no incrementan de manera automática las reservas netas disponibles para la autoridad monetaria, sí se computan de inmediato dentro de las reservas internacionales brutas a través del mecanismo de encajes bancarios, fortaleciendo el balance contable del Banco Central y mejorando la percepción de solvencia externa ante los acreedores internacionales.
En el mercado cambiario, la expectativa de una mayor oferta de divisas profundizó el sendero bajista de las cotizaciones bursátiles. El dólar Contado con Liquidación retrocedió hasta ubicarse en los mil doscientos veinticinco pesos, mientras que el dólar MEP perforó la barrera psicológica de los mil doscientos pesos, comprimiendo la brecha cambiaria frente al tipo de cambio oficial por debajo del dieciocho por ciento, el valor más reducido de los últimos seis meses de gestión económica.
La reactivación del crédito en dólares para el sector productivo
El fenómeno financiero no se agota en el atesoramiento pasivo dentro de las entidades financieras. El crecimiento sostenido de los depósitos en moneda dura comenzó a irrigar de liquidez al crédito corporativo en dólares, un segmento crediticio regulado que sólo puede prestarse a empresas con capacidad demostrada de generación de divisas para evitar descalces cambiarios en el balance del sistema bancario.
Compañías vinculadas a la explotación hidrocarburífera de Vaca Muerta, operadoras mineras de litio y cobre en el noroeste y cooperativas agroexportadoras de la zona núcleo pampeana han captado más de dos mil millones de dólares en préstamos comerciales y colocaciones de Obligaciones Negociables a tasas internacionales que oscilan entre el cuatro y el seis por ciento anual, una ventana de financiamiento productivo a costos históricamente accesibles para el aparato empresarial argentino.
El contraste con la economía real y el debate por la prórroga
La bonanza de los indicadores financieros y la holgura de liquidez en dólares contrastan marcadamente con las dificultades que exhibe la economía doméstica y la demanda del mercado interno, una dualidad estructural que quedó documentada con el retroceso en las ventas de supermercados y autoservicios relevado por el INDEC, reflejando que la reactivación patrimonial de los sectores de mayores ingresos convive con un consumo masivo que aún no logra recuperar el terreno cedido frente a la inflación acumulada.
Fuentes del Palacio de Hacienda dejaron trascender que el equipo económico evalúa seriamente la firma de un decreto que extienda el plazo del blanqueo en efectivo hasta finales de octubre, atendiendo a los pedidos de la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas y buscando maximizar la absorción de dólares no declarados en el circuito formal.
Perspectivas para la Etapa 2 del blanqueo
A partir del vencimiento definitivo de la primera etapa, el régimen ingresará en su segunda fase, donde las sumas regularizadas que excedan los cien mil dólares estarán sujetas a una alícuota del diez por ciento sobre el excedente, una tasa que ascenderá al quince por ciento en la tercera etapa programada para el primer trimestre de 2027. Los analistas del mercado bursátil consideran que el éxito inicial del régimen valida la estrategia de saneamiento del balance bancario, aunque advierten que la consolidación del proceso requerirá señales certeras de salida definitiva de los controles cambiarios.
Agenda Plural consultó a directivos bancarios, asesores tributarios y operadores de la City. El récord de depósitos en dólares por el blanqueo inyecta un volumen inédito de liquidez al sistema financiero, consolidando una tregua cambiaria clave para la estabilización macroeconómica del Gobierno nacional.
Actualización relacionada: el ingreso del primer megaproyecto de cobre al RIGI en San Juan.
