La construcción del primer gasoducto dedicado en forma exclusiva a las exportaciones de Gas Natural Licuado (GNL) desde la Argentina comenzó formalmente en territorio rionegrino. La obra, encabezada por el consorcio San Matías Pipeline junto a Southern Energy, representa un salto de escala para la monetización internacional de los recursos de Vaca Muerta.
El consorcio —integrado por Pan American Energy (PAE), YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG— recibió en los últimos días un primer embarque de 3.487 tubos de acero provenientes de la India, equivalentes a 13.400 toneladas de material para desplegar los primeros 42 kilómetros del tendido.
Ingeniería patagónica y avance de obra
La ejecución civil del proyecto fue adjudicada a la alianza entre las contratistas Víctor Contreras y la italiana SICIM, mientras que la planta compresora de cabecera en Allen estará a cargo de Oilfield Production Services (OPS). Más de 250 operarios ya operan en el terreno en labores de apertura de pista y zanjeo.
El cronograma de trabajo contempla una duración aproximada de dos años para finalizar la infraestructura hacia mediados de 2028, fecha en la que se prevé el arribo y anclaje del buque licuefactor Esperanza frente al golfo San Matías.
Etapa puente y mercados globales
Previo a la culminación de la traza troncal, el consorcio prevé iniciar exportaciones temporales en la primavera de 2027 aprovechando la capacidad remanente del Gasoducto San Martín y el buque factoría Hilli Episeyo durante los meses de baja demanda invernal interna.
La concreción de la vía exportadora consolida la posición argentina en la geopolítica energética global, abriendo contratos de suministro de largo plazo con compradores europeos y asiáticos que buscan diversificar sus fuentes de abastecimiento tras la reconfiguración del mercado del gas.
