La Sala D de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial resolvió declarar la quiebra de Carsa SA, una de las dos sociedades licenciatarias que operan la red de electrodomésticos y tecnología Musimundo en la Argentina. La sentencia revocó la homologación del concurso preventivo que había sido dictada en primera instancia.
El fallo judicial determinó que la propuesta de pago formulada a los acreedores quirografarios resultaba abusiva debido a los extensos plazos de amortización, la falta de actualización del capital verificado y la dilución del pasivo en un contexto de persistente inflación acumulada.
El derrotero financiero y la caída del consumo
Carsa había ingresado en convocatoria de acreedores en 2018 como consecuencia de un fuerte endeudamiento financiero y la retracción en las ventas de bienes durables. Aunque en años posteriores logró renegociar contratos y cerrar sucursales deficitarias, el deterioro de los márgenes comerciales volvió insostenible el cumplimiento de sus compromisos.
Diversos bancos y entidades financieras que habían rechazado la propuesta original impulsaron los recursos de apelación que finalmente derivaron en la revocación del acuerdo preventivo y la consecuente apertura de la liquidación concursal.
Impacto laboral y futuro de los locales
La resolución del tribunal mercantil abre un escenario de profunda incertidumbre para cientos de empleados distribuidos en locales del interior del país, particularmente en el noreste y la región centro, donde Carsa concentraba la mayor parte de sus puntos de atención física.
Los síndicos designados en el expediente deberán realizar el inventario de mercaderías, bienes muebles e inmuebles para determinar los pasos a seguir respecto de la continuidad provisoria de la explotación o la subasta de activos para hacer frente a las obligaciones laborales y comerciales.
