Agenda Plural · Buenos Aires · 27 de agosto de 2026Edición digital · Periodismo independiente
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Dirigente histórico · Pesar institucional

Murió Alberto Iribarne, exministro de Justicia y figura clave del peronismo institucional

El dirigente peronista falleció a los 75 años tras una extensa carrera política como ministro de Néstor Kirchner, convencional constituyente en 1994 y embajador argentino en Uruguay.

Retrato formal del exministro de Justicia y dirigente peronista Alberto Iribarne en acto institucional
Alberto Iribarne, referente del peronismo institucional, exministro nacional y representante diplomático argentino.

Por Directora editorial · Política

Política · 6 min de lectura
75 añosEdad al fallecer
2005-2007Ministro de Justicia
Convencional 1994Reforma constitucional

El exministro de Justicia y referente histórico del peronismo porteño Alberto Iribarne falleció este sábado a los 76 años de edad, cerrando una dilatada y respetada trayectoria de más de cuatro décadas en el servicio público, la dirigencia política y la representación diplomática de la República Argentina. La noticia de su deceso provocó un hondo impacto en el escenario político nacional, motivando pronunciamientos de pesar y homenajes de dirigentes de todo el arco partidario, legisladores, magistrados y funcionarios que destacaron su constante vocación por el diálogo institucional, su prudencia republicana y su compromiso irrenunciable con la vigencia del Estado de derecho.

Iribarne, nacido en la Ciudad de Buenos Aires el 2 de agosto de 1950, completó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Buenos Aires y se graduó como abogado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires a mediados de la década de 1970. Desde sus años de juventud militó activamente en las filas del Partido Justicialista metropolitano, participando en comisiones de estudio jurídico y colaborando en la redacción de documentos fundacionales de denuncia contra las violaciones a los derechos humanos perpetradas durante la última dictadura cívico-militar.

El rol protagónico en la Convención Constituyente de 1994

Uno de los hitos más trascendentes en la vida pública de Alberto Iribarne tuvo lugar en el año 1994, cuando fue electo convencional constituyente en representación del pueblo de la Capital Federal para integrar la Asamblea Nacional Constituyente reunida en las ciudades de Santa Fe y Paraná. En aquel histórico cónclave republicano, Iribarne desempeñó un papel de articulación fundamental en la Comisión de Redacción, interviniendo directamente en la consagración de la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires, la creación del Consejo de la Magistratura y la incorporación con jerarquía constitucional de los tratados internacionales de derechos humanos.

Posteriormente, entre 1997 y 2001, ejerció su mandato como diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires, presidiendo la Comisión de Industria y participando activamente en los debates sobre reforma judicial, legislación electoral y fortalecimiento de las instituciones democráticas. Su estilo moderado y su estricta solvencia técnica le permitieron tender puentes de entendimiento con bloques parlamentarios de signos políticos disímiles en momentos de extrema polarización política.

La militancia en la Renovación Peronista y la salida de la crisis de 2001

La biografía política de Iribarne estuvo íntimamente ligada al proceso de democratización interna del justicialismo que encabezó Antonio Cafiero a mediados de los años ochenta con la corriente Renovación Peronista. Junto a un grupo de jóvenes dirigentes que promovían la modernización doctrinaria y el apego estricto a las formas republicanas, Iribarne defendió la necesidad de construir un partido de cuadros técnicos capaces de gestionar las demandas sociales en el marco de la Constitución.

Durante las jornadas críticas de finales de 2001 y comienzos de 2002, en medio de la severa conmoción económica y social que derivó en la renuncia de Fernando de la Rúa y la sucesión de mandatos provisionales, Iribarne colaboró intensamente en los equipos técnicos que diseñaron el esquema de pacificación política y transición institucional liderado por Eduardo Duhalde. Su capacidad para entablar diálogo con gobernadores, dirigentes sindicales y representantes eclesiásticos fue un insumo decisivo para sostener la gobernabilidad en el momento más dramático de la historia argentina contemporánea.

La gestión en el Ministerio de Justicia y la Seguridad Interior

Con la asunción presidencial de Néstor Kirchner en mayo de 2003, Iribarne fue convocado para ocupar funciones de máxima responsabilidad en el Poder Ejecutivo Nacional. Inicialmente se desempeñó al frente de la Secretaría de Seguridad Interior en un período de intensa demanda ciudadana por reformas policiales y control civil de las fuerzas de seguridad federales, promoviendo protocolos de actuación pacífica frente a la protesta social y fortaleciendo los mecanismos de inteligencia criminal contra el delito complejo.

En julio de 2005, tras la renuncia de Horacio Rosatti a la cartera judicial, el presidente Kirchner lo designó como ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, cargo que ocupó hasta el final de aquel mandato constitucional en diciembre de 2007. Durante su gestión ministerial, Iribarne impulsó la modernización del sistema de selección de magistrados en el Consejo de la Magistratura, acompañó el proceso de renovación institucional de la Corte Suprema de Justicia y coordinó la asistencia del Estado en la reapertura de los juicios por crímenes de lesa humanidad tras la anulación parlamentaria de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.

Misiones diplomáticas y despedida de la dirigencia nacional

En los años posteriores a su paso por el gabinete ministerial, Iribarne continuó ejerciendo una influencia constructiva dentro del peronismo porteño y nacional. En 2020 fue designado como embajador de la República Argentina ante la República Oriental del Uruguay, misión diplomática que desempeñó hasta finales de 2023, gestionando con serenidad las relaciones bilaterales y los diferendos logísticos sobre la hidrovía en el Río de la Plata.

Tras confirmarse su fallecimiento, exmandatarios, gobernadores, legisladores y miembros de la comunidad judicial hicieron llegar sus condolencias a sus familiares y allegados, despidiendo a un hombre íntegro que entendió a la política como una herramienta noble de pacificación y progreso colectivo, cuyo legado de honestidad y apego a la legalidad constitucional permanece como una referencia obligada en la historia democrática argentina.

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Malena Quiroga

Periodista y editora con experiencia en cobertura parlamentaria y gestión pública. Coordina la agenda diaria y supervisa los procesos de verificación de la redacción.

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